Es muy importante que solo hagas lo que amas. Puede que seas pobre, que pases hambre, que pierdas tu coche, que tengas que mudarte a un lugar miserable, pero vivirás plenamente. Y al final de tus días, serás bendecido por haber cumplido con lo que viniste a hacer. De lo contrario, vivirás como una prostituta, harás las cosas solo por una razón: para complacer a los demás, y nunca habrás vivido. Y no tendrás una muerte feliz.
- Elisabeth Kubler-Ross