La belleza debería parecer un poco sorprendida: es la emoción que mejor le sienta a su rostro. La belleza que no parece sorprendida, que acepta su posición como algo que le corresponde, nos recuerda demasiado a una prima donna.
- E. M. ForsterLa belleza debería parecer un poco sorprendida: es la emoción que mejor le sienta a su rostro. La belleza que no parece sorprendida, que acepta su posición como algo que le corresponde, nos recuerda demasiado a una prima donna.
- E. M. Forster