Cuando dejamos de amar el hedor del animal humano, ya sea en los demás o en nosotros mismos, entonces estamos condenados a la miseria y puede comenzar el pensamiento claro.
- Cyril ConnollyCuando dejamos de amar el hedor del animal humano, ya sea en los demás o en nosotros mismos, entonces estamos condenados a la miseria y puede comenzar el pensamiento claro.
- Cyril Connolly