Los designios de Dios pueden ser una justificación frecuente para nuestras acciones, pero somos nosotros, los hombres que nos hicimos a nosotros mismos, quienes nos llevamos el crédito.
- Arthur EricksonLos designios de Dios pueden ser una justificación frecuente para nuestras acciones, pero somos nosotros, los hombres que nos hicimos a nosotros mismos, quienes nos llevamos el crédito.
- Arthur Erickson