Necesitas un plan.
Si te molesta que te señale lo obvio, que te recuerde los parámetros del mundo real, es que has estado viviendo en un sueño.
Considero mi deber despertarte, así que lo repetiré: jamás te harás rico sin un plan. La idea de que sucederá por casualidad, por suerte o simplemente con paciencia es una mentira difundida por quienes quieren mantenerte esclavizado.