Para conseguir dinero, tienes que renunciar a lo único más valioso que el dinero: tu vida.
¿Adivina qué es mejor que tener un par de millones a los 60? Estar sin blanca a los 30.
Nunca recuperarás tu vida. Jamás. Tienes que abandonar esa mentalidad paciente. Es justo lo que los esclavistas quieren de ti.