Independientemente de lo que suceda, nuestras vidas son finitas. Todos sabemos que envejeceremos y que algún día nuestra vida terminará. Por eso nos esforzamos tanto en vivir cada día al máximo. Por eso seguimos tropezando por prueba y error. Pero no es sólo para nosotros, es para dejar algunas señales a las personas que siguen nuestros pasos. Para los cobardes que se aferran a donde están y que han renunciado a intentar avanzar, ¡no hay forma de ver cuán brillante es el futuro aunque esté a la vuelta de la esquina! - Meia Gisborn